Desde febrero, las acciones de la oposición en contra del gobierno de Venezuela encabezado por Nicolás Maduro se han desbordado, en una especie de nuevo “golpe mediático” -como lo califican numerosos expertos internacionales- que ya ha cobrado víctimas fatales.
La llamada del secretario general de la Organización de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, al canciller de Venezuela, Elías Jaua, para hablar sobre la crisis que atraviesa el país refleja la gravedad del conflicto.
La llamada del secretario general de la Organización de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, al canciller de Venezuela, Elías Jaua, para hablar sobre la crisis que atraviesa el país refleja la gravedad del conflicto.
El lugar de encuentro fue Ginebra, donde también se celebra la reunión de la Comisión de Derechos Humanos del organismo, que tomó en consideración la difusión mundial de imágenes donde la policía antimotines de Venezuela reprime a los opositores; sin embargo, Jaua demostró que en la mayoría de los casos, dichas imágenes corresponden a otros escenarios en conflicto, y por el contrario, sí están registradas las de los violentos ataques al Ministerio de Justicia y otras dependencias gubernamentales de Caracas, y el incendio de buses y autos, por cuyos actos han sido detenidos decenas de personas.
Por su parte, la defensora del pueblo de Venezuela, Gabriela Ramírez, denunció las manipulaciones en el tema de los derechos humanos en el país, sin sustento de presuntas violaciones en ese ámbito. La funcionaria mencionó en específico a organizaciones no gubernamentales (ONG) que lanzan acusaciones temerarias a través de las redes sociales y sin la verificación requerida.
Entre las ONG involucradas en acciones de ese tipo Ramírez se refirió en específico a PROVEA y el Centro de Derechos Humanos. Unido a ello, señaló que la Defensoría investiga denuncias relacionadas con el abuso de la fuerza pública, pero sin apreciar casos relacionados con torturas. Resaltó además la compilación de elementos para un informe diseñado bajo el título "Febrero: un golpe a la paz", en el cual se recogen los factores que antecedieron a la situación actual, además de los pronunciamientos internacionales.
Por su parte, Henrique Carriles, principal líder opositor venezolano, llamó a crear “comandos populares” para multiplicar los mensajes que exigen cambios y soluciones al gobierno del presidente Nicolás Maduro. Capriles se ha propuesto difundir al mundo que el país necesita cambios luego de 15 años bajo los principios socialistas de la denominada Revolución Bolivariana, creada por el fallecido presidente Hugo Chávez.
A principios de marzo, Henrique Capriles organizó una marcha donde los opositores a Nicolás Maduro, en su mayoría universitarios y vecinos de zonas de clase media, portaban una bandera gigante de Venezuela mientras se dirigían a la sede de ka Organización de los Estados Americanos (OEA) para entregar un documento en el que pedían que se convoque una reunión para analizar la situación del país y nombraran una comisión que lo visite y verifique las denuncias de represión y torturas contra los manifestantes.
Finalmente, Irán transmitió su apoyo al gobierno de Venezuela por conducto del viceministro de Exteriores bolivariano para Asia, Oriente Medio y Oceanía, Xoan Pablo Noya, de visita en Teherán, y le reafirmó la posición iraní de no intervención en los asuntos internos de los países.

No hay comentarios:
Publicar un comentario